BRASILIA, Brasil.- Llamar "personaje" a Jair Bolsonaro es poco. Atrincherado en el Congreso brasileño desde hace dos décadas y acostumbrado a disparar verbalmente contra todo lo que se mueve, este militar reciclado en político es quizá el más polémico entre los diputados federales y el único que aún defiende abiertamente la dictadura que gobernó el país desde 1964 hasta 1985, informó el diario español "El Mundo".

Su última proeza fue convertirse en el nombre más comentado en Twitter -incluso por encima del fallecido ex vicepresidente José Alencar- después de esparcir sus pensamientos homofóbicos y racistas ante la audiencia que asistió perpleja esta semana al programa de televisión "CQC".

Bolsonaro, de 56 años, fue invitado al espacio "El pueblo quiere saber" para responder a preguntas formuladas por ciudadanos en la calle. Y ya desde la primera, dejó claro que no pretendía pasar de puntillas por la entrevista. "¿Quién es su gurú en la política?", se interesó un joven. "Los militares que fueron presidentes de nuestro país", contestó el diputado.

Pero la entrevista no estalló hasta que a uno de los ciudadanos se le dio por abordar la cuestión de la homosexualidad. "¿Qué haría si tuviera un hijo gay?", le interrogó. "Eso ni siquiera pasa por mi cabeza, porque han tenido una buena educación", respondió Bolsonaro, según el periódico español.

Aún más polémica fue la réplica que soltó a la cantante Preta Gil, hija del ex ministro brasileño Gilberto Gil, cuando quiso curiosear qué haría en caso de que uno de sus hijos se enamorara de una mujer negra. "No voy a discutir la promiscuidad. No corro ese riesgo y mis hijos han sido muy bien educados, no serán gays ni tendrán novias negras. No han vivido en ambientes como lamentablemente es el tuyo", agregó, en un comentario que podría referirse a la bisexualidad de la artista o bien a la relación de su familia con las drogas. (Especial)